¿Por qué nos rasgamos las vestiduras con los uniformes olímpicos pero no somos capaces de regalar al COI nuestra idea y producción?
¿Por qué lo primero que pensamos cuando a un país le conceden unos JJOO es "la vivienda se va a poner carísima"?
¿Por qué a la hora de diseñar las equipaciones los directores creativos olvidan que los atletas sudan?
¿Por qué Barcelona sigue anclada en el Cobi Style?
¿Por qué nos rasgamos las vestiduras ante los uniformes americanos fabricados en China, pero no decimos nada de los uniformes coreanos fabricados en Italia (FILA Inc)?
¿Por qué los royals van gratis a todos estos saraos deportivos?
¿Por qué los royals gritan y saltan tanto ante los triunfos de sus selecciones?
¿Por qué criticamos si los deportistas se emborrachan en público después de sus triunfos, pero miramos a otro lado si se drogan en privado?
¿Por qué los españoles no podemos cantar un himno, ni siquiera cuando estamos borrachos?
¿Por qué siempre son chicas monas las que entregan las medallas a los atletas?
¿Y por qué he puesto en el post las fotos que me ha dado la gana?
Photos: Corbis, Conde Nast archives, White House archives, Kaneshiro.ch, Brazil models blog.
Su alteza serenísima (siempre me ha dado la risa ese título...¿serenidad principesca?) Grace de Monaco y su esposo, el orondo Rainiero, en plenos Juegos Olímpicos Roma 1960. Me gustaría mucho ver a algunos de los miembros de la realeza internacional vestidos de esa guisa.
Si abres una revista de moda, en la sección de belleza
encontrarás cada mes nuevos champús, serums y mascarillas que prometen brillo,
suavidad o alisado perfecto…en tratamientos capilares todos tenemos un master.
El problema en nuestro cabello surge precisamente cuando por culpa del exceso
de cuidado empezamos a destrozarlo.
La historia empezó así: Don Draper y sus campañas
publicitarias proponen, y tu dispones. Los publicistas tenían que vender champús, y en cantidades industriales. Así que metieron en tu cerebro las melenas cuidadosamente despeinadas pero limpias y brillantes, como bien explica en este link Dumboshop, un blog muy recomendable. De este modo, llenamos cada vez más nuestro cabello de sustancias que lo ensucian y taponan. Pero ya somos legión las que hemos salido del círculo vicioso de las siliconas, los lavados diarios y los productos abrasivos.
La cura de desintoxicación es larga. En mi caso empezó allá por el mes de noviembre de 2011, comenzando con un exfoliante que de entrada limpia el cabello de impurezas, pero lo deja como un estropajo. En esa fase empiezas a lavarlo con champús sin siliconas, muy suaves, básicamente algo que quita la suciedad y ayuda a tu pelo a producir por si mismo la "grasa necesaria" para brillar y oler bien. Se acompaña con mascarillas super hidratantes pero libres de siliconas, lo que apelmazan aún más el pelo de entrada, el cual no sabe hacia que dirección partir.
Los pelos quedan más o menos como los de las dos últimas campañas de Meisel para Balenciaga.
Los días se hacen largísimos mientras tu pelo pasa por su particular Betty Ford anti siliconas. Intentas evitar los eventos y todo lo que implique domar el pelo con algún producto siliconado, así que la vida social se reduce a la nada. Al final, la luz llega al túnel, y en plenas navidades pasadas mi pelo cambió: dejó de caerse a borbotones, la caspa desapareció, y el brillo surgió por si solo. Por no decir los rizos, más gruesos que nunca y la textura capilar, totalmente rejuvenecida. Ni que decir tiene que a esta droga siliconada jamás me volveré a enganchar.
P.D. Este post no está patrocinado por ninguna marca, como ya viene siendo habitual en la casa.
Mi período de adaptación como madre está provocando una drástica reducción de viajes, pero no de mis revistas extranjeras. Gracias a que el marío sigue con su vida internacional ( a la que el resto de la familia nos uniremos en cuanto este nuevo orden familiar-mundial nos lo permita) puedo seguir disfrutando de novedades que en el kiosko cercano a veces son un problema (hay que tener, por este orden: un buen peluquero, un buen pescadero y un buen kiosquero para ser feliz).
El caso es que este mes se ha dejado caer con una edición "lesbiana" de Tatler. Si, una edición creada para lesbianas. Con artículos acerca de las relaciones sexuales, pero también con los hábitos habituales como elegir un vestido para una fiesta o visitar la nueva tienda de moda. Demasiado obvio bajo mi punto de vista el consabido artículo con las lesbianas más famosas, pero necesario para eliminar clichés de un plumazo. Como no podía ser de otro modo, el lanzamiento del número se ha celebrado con una fiesta solo para mujeres, entre las que se encontraban Mary Portas o Natalie Massenet, fundadora de Net a Porter y responsable de mi futura bancarrota.
Recordáis su unión civil? ¡Ahora Melanie esta embarazada!
No recuerdo un trato desfavorable hacia las tendencias sexuales desde Conde Nast. Muchos de sus trabajadores son gays, pero lejos de utilizarlo como la clásica frase hecha- no estoy en contra de los gays; de hecho muchos de mis amigos lo son- tampoco constituye una marca de la casa. Simplemente, se ignora a los gays, como también se ignora a los gordos o a la gente fea. Solo la Wintour se ha pronunciado al respecto, posicionandose a favor del matrimonio gay el año pasado. Y todos sabemos que cuando Anna bosteza, el mundo de la moda ruge. ¿Estamos ante una nueva revista, o la edición se quedará en anécdota? Pronto lo sabremos.
Si hay una cosa que me apasiona de los británicos es lo frikis
que son con los souvenirs, especialmente los relativos a los Windsor. Cada boda,
cada jubileo o incluso cada nacimiento principesco ha sido celebrado vía emisión
de nuevas horteradas, de las que tengo algunas (clic aquí y aquí).
Así que cara a los Juegos Olímpicos London
2012, imaginad el despliegue que se juega en la pérfida Albión: los eventos, las colecciones y las frikadas se suceden una tras otra. Mis favoritos son:
- La colección de la mamarracha de Lagerfeld: El niño en el bautizo, el muerto en el entierro...Karly se sube a todos los carros, y al Olímpico con más energía si cabe. Team Karl se llama su colección cápsula dedicada a los Juegos, una serie limitada de camisetas realizadas en colaboración con I love Dust, que estará a la venta en Selfridges a partir del 24 de julio.
- Hogar, dulce hogar: Zara Home no ha tardado en sacar una línea de objetos decorativos con la famosa y fotogénica Union Jack. Me sigue sorprendiendo mucho la cantidad de gente que siente sarpullido ante la bandera de España pero es capaz de decorar su casa con trapos de otras naciones...a lo mejor es eso, que son solo trapos...
- Los sellos de Paul Smith: Una colección de siete sellos alusivos a los deportes olímpicos más mediáticos es la aportación del gran diseñador Paul Smith a los Juegos de Londres. Utilizando la característica gama de colores de su marca, ha diseñado un colorido recorrido olímpico apto para coleccionistas de sellos y fans de la firma, donde destaca el ciclismo, deporte al que es muy aficionado.
-Frikadas malenis: De esto seguro que El blog maleni tendrá mucho que decir, pero yo no me he podido resistir a subir esta imagen de una Betty Boop deportista, ideal para coronar una tarta de celebración deportiva. Recordad: lo importante es ganar, no participar.
Me encuentro en plena caza y captura de unos shorts de tejido vaquero, una de las prendas que más uso en verano en el contexto playa. ¿O quizás lo que busco es tener el muslamen de Cindy cuando formaba parte de la pareja de moda en Hollywood?
El belga Raf Simons ha presentado su primera colección de prét à couture alta costura para Dior hace tan solo unos días, convirtiéndose en el sexto creador de la firma, a la que ha llegado tras meses de especulaciones. Y lo ha hecho desde donde sabe moverse con naturalidad: la sastrería y la sencillez minimalista, consiguiendo un gran éxito: que no se le compare con ninguno de sus antecesores.
Mientras decidimos si nos gusta o no esta nueva era Dior, lo que es ya un hecho es que Raf es un hombre de moda, y que sus últimas colecciones para Jil Sander son un hits de ventas para los frikis-fashion, esos seres que buscan el último Vogue de Roitfled, el primer modelo de gafas de Tom Ford y ahora estos gorros con velo incorporado. No pasarán a la historia como la silueta New Look de Dior , pero el éxito de esta prenda es la justa venganza de un creador que fue despedido de su puesto de la manera más infame y ruin: vía mail.
Cuando te apasiona una marca de moda pero tu cuenta corriente esta bajo mínimos, intentas al menos hacerte con algún pequeño objeto de la marca: lacas de uñas, gafas de sol o perfumes suelen ser los elegidos. Y camisetas, muchas camisetas. Desde las horrorosas con el logotipo bien visible de Dolce & Gabbanao Armani, ideales para futbolistas y/ o nuevos ricos, hasta las de la característica caligrafía nerd de David Delfin, ¿quién no se ha hecho con una prenda básica de este tipo?.
Una de mis camisetas favoritas para este verano es la colección cápsula entre Miuccia Prada y el ilustrador iraní Vahram Muratyan. A este ilustrador sin duda lo conoceréis por su libro Paris versus NY; en la línea de sus lineales y sencillos dibujos desarrolló una serie de gifs animados con la colección SS 2012 de Prada, animaciones que ahora se convierten en camisetas aptas para coleccionistas.
Seguro que sus precios son más elevados que una camiseta de algodón orgánico de H&M, uno de los de mejor calidad, por cierto. Pero mientras esperamos a una lotería o a un trabajo fabuloso que nos saque de la clase media (o partida por la mitad) estas camisetas pueden ayudarnos a pasar el verano a la moda. Disponibles a partir del 15 de julio en las boutiques Prada.
Yo nunca he sido alguien Fuera de serie, ni lo seré. No es el caso de Christophe Chenut, consejero delegado del grupo Lacoste, al que tuve el placer de fotografiar durante el pasado Open de Tenis en Madrid para la revista Fuera de serie. Chenut llegó a Lacoste después de presidir el club de fútbol Stade de Reims, y dirigir el periódico deportivo L´Equipe. Muchas más cosas de este carismático hombre se pueden leer hoy en una completa entrevista en Fuera de serie, una revista que sale los viernes junto al diario Expansión, aunque debería ser la revista de lujo de los sábados y domingos.
P.D. Este post está enmarcado claramente dentro de la etiqueta "autobombo". Pero no temáis: no me dormiré en los laureles, pues correré el riesgo de pisarlos.
Primero fueron los blogs de estilo personal, donde una chica estilosa mostraba sus looks diarios, fotografiándose frente al espejo usando una cámara digital. Al poco tiempo, nuestro carácter voyeur nos llevó a buscar qué sillas y objetos decorativos rodeaban a esa chica menuda y pizpireta, que poco a poco cambiaba la ropa de Zara en rebajas por ropa prestada para unas fotos cada vez más photochopeadas. Y ahora, en pleno cocooning post crisis (esto está a punto de explotar en alguna dirección, queridos amigos) Todd Selby y su famoso blog The Selby pone el punto de mira en la cocina, subiendo videos de recetas de cocina y comidas con amigos. Con una blogosfera hinchada de egos y con contenidos cada vez más similares a los de una revista de papel malo dominguero (ahora una receta de cocina, ahora un post de mis cortinas nuevas) ya solo nos queda mostrar nuestras artes culinarias. Tiembla Jamie Oliver!
Crazy, stupid love es sin duda la comedia romántica más elegante de los últimos años, si entendemos elegancia desde el punto de vista del siglo XXI: elegancia moderna, descomplicada, naturalidad nada impostada…y un guión divertido lleno de momentos hilarantes.
Cal y Emily Weaver son un matrimonio de mediana edad hastiado de su vida monótona, de sus barbacoas en el jardín trasero de casa, de la falta de emociones fuertes. Emily decide tener una aventura extramatrimonial, pero lejos de vivirla en secreto, quiere romper con todo divorciándose. Y lo suelta así, sin venir a cuento, en una cena aburrida de viernes, la típica cena de matrimonios en silencio que todos hemos visto alguna vez en la mesa de al lado de nuestro restaurante.
Los zapatos lo dicen todo en esta película. Emily luce unos tacones de Prada, Cal sale a cenar un viernes sin ningún interés sobre su estilo: unas New Balance de andar por casa, ni siquiera se ha cambiado para salir a cenar. Esta pareja no camina en la misma dirección.
Días después del gran crack, un Cal muy deprimido sale a tomar una copa a un bar de moda y allí conoce a Jacob (Ryan Gosling!!!), un joven triunfador y ligón que lo sabe todo acerca de las relaciones de una noche. A lo buen samaritano, Jacob decide transformar a Cal en un madurito interesante, y todo empieza en su vestuario: de los amplios pantalones chinos a los trajes perfectamente cortados, de las trainers a los mocasines de colores, de GAP a Ermenegildo Zegna. Toda una mañana de compras a lo Pretty Woman, seguida de un buen corte de pelo y una limpieza facial pondrán de nuevo a Cal en el mercado de las citas.
La escena de Jacob arrojando las horribles zapatillas de Cal es todo un símbolo: abajo la comodidad, ¡viva la elegancia!
Pero como era de preveer, a pesar del fulgurante éxito de Cal con las mujeres, el objetivo es volver con Emily...y Jacob no es tan frío y calculador como nos quiere hacer creer, a pesar de sus abdominales. Sus perfectas y bien planchadas camisas blancas de Gossuin esconden un corazón que se cierra ante las relaciones estables, hasta caer rendido a los encantos de Hannah.
Por primera vez en mucho tiempo veo a un hombre con camisa de rayas y cuello blanco y no pienso eso de "vuelve el pijerío", lo cual me demuestra una vez más que todo es cuestión de attitude.
Crazy, stupid love insiste en el mensaje de que la ropa no define lo que somos, sino lo que los demás ven en nosotros, como nos juzgan. Y lo interesante que resulta jugar a este juego hasta dominar las situaciones.