Cuando el pasado mes de Junio compré Vogue Spain contemplé, no sin estupor, que añadían un suplemento llamado Vogue Gourmet. Qué horror-pensé-!ahora recetas de cocina! qué será lo próximo, consejos del motor?. Cometí un error: se trataba de un extra dedicado al mundo de la buena mesa, donde lo de menos era la comida, y donde se recomendaban restaurantes, vajillas, y se mostraban ideas decorativas para una fiesta, cena familiar o un compromiso laboral; un mix de revista muy común en USA, donde el modelo de ama de casa es Martha Stewart, y donde la presentación de los platos tiene incluso más importancia que la comida propiamente dicha. Para los reportajes fotográficos de la revista es absolutamente necesaria la existencia de un food stylist.
(El gigante sueco también contrata a un food stylist para sus cookbooks, aunque sea para fotografiar las terribles meatballs)
Enormes tartas de chocolate y fresas, sugerentes platos de pasta y frutas vestidas con gotitas de agua para aumentar la sensación de frescor, cuscús, sushi…el food stylist trabaja codo con codo al fotógrafo para lograr que la comida se convierta en un objeto de deseo. La elección de la luz que más favorece, el brillo, la posición, las inevitables gotitas de agua, y claro está, el photoshop en post producción.
En España, el más conocido es Francesc Guillamet, el fotógrafo oficial de elBulli. Sus fotografías reflejan el espíritu vanguardista de Ferrán Adriá, y el amor del restaurador por las materias primas.
(También existen blogs de moda+comida, Luxirare es el mejor)
Pero no solamente trabajarás como estilista en una editorial de cocina; también existe la posibilidad de asesorar en los emplatados para un restaurante (algo así como un asesor de imagen culinario) o colaborar con los platos que se mostrarán en una película (lo más parecido a un diseño de vestuario).
Así que si buscan una salida profesional en el mundo de la moda y la fotografía, aún por explotar en nuestras tierras, quién se anima a dejar los trapos de lado y ser estilista culinario?