BalenciagaDespués de analizar al detalle los desfiles de otoño-invierno, se observan pocos estampados. Esto tiene una explicación: en mitad de la gran crisis, se buscan prendas clásicas, que combinen entre ellas y sean fácilmente adaptables. Una de estas tendencias más repetidas son los drapeados. Se trata de un look refinado pero difícil, muy difícil. Este efecto de túnica grecorromana tiende a ensanchar la figura, y si los pliegues no están donde deben (disimulando partes más anchas de nuestro cuerpo, aumentando aquellas que necesitan crecer) conseguiremos el efecto contrario.

Malandrino
Balenciaga (anímate Amancio!)Pero no sólo lo tenemos que imaginar en vestidos de fiesta o faldas de raso. Lo pliegues se multiplican en pantalones (una petarrrrda muy conocida por aquí los lució hace meses), camisetas, e incluso en botas y zapatos…el pliegue es la clave de la temporada. Y Albert Elbaz su maestro.



Chloe
Haider Ackerman
El vestido clonado por Amancio 








